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La historia cobra vida en esta ciudad. Desde museos imperdibles, cocina tradicional y lugares locales de moda, descubras qué hacer una escapada de fin de semana a Cracovia será un destino único.

Cracovia, una ciudad preservada en el tiempo, es en muchos sentidos un recordatorio del pasado y una vista inspiradora de lo que está por venir. Situada en el sur de Polonia, cerca de la frontera con la República Checa, Cracovia fue una vez la antigua capital de Polonia y ahora es la segunda ciudad más grande del país.

Su casco antiguo bien conservado está rodeado por los restos de las murallas medievales de la ciudad y su pintoresca plaza principal permanece intacta después de soportar las duras realidades de la Segunda Guerra Mundial.

Escapada de fin de semana a Cracovia

Hoy, Cracovia es una joya subestimada: con sus bares y cafés de moda, una cantidad aparentemente interminable de sitios históricos y tranquilos espacios verdes en toda la ciudad, es una ciudad creativa en auge.

Podrías pasar semanas tratando de descubrir todos sus secretos, pero si solo tienes poco tiempo en la ciudad, hay ciertas cosas que no debes perderte. Sigue leyendo para obtener nuestra guía de una escapada de fin de semana a Cracovia.

Explorando el casco antiguo medieval de Cracovia

Al llegar al centro de la ciudad, la Puertas de San Florian, una impresionante torre de ladrillo que data del siglo XIV, protege la entrada al casco antiguo. Pasa por debajo y pasea por las tiendas de la calle Floriańska, que te llevará directamente a Rynek Główny, una de las plazas medievales más grandes de Europa. Un laberinto de calles adoquinadas y callejones encantadores, dedica un tiempo a contemplar las fantásticas vistas de la plaza principal y a explorar la arquitectura diferente en todas las direcciones que mire.

Lo que sigue es el museo subterráneo de Rynek. Un museo de alta tecnología popular, cuenta la historia de la plaza del mercado de Cracovia, así como el comercio y el transporte en la ciudad, a través de artefactos históricos y exhibiciones multimedia interactivas. La entrada está limitada a 300 personas a la vez, así que asegúrate de comprar los boletos con anticipación.

Después de un largo día de viaje y explorar una nueva ciudad, disfruta de una cena temprana en un ‘Bar Mleczny‘ local o en un bar de leche. Estos restaurantes tradicionales sirven deliciosas y abundantes especialidades polacas en un ambiente acogedor, todo a un precio muy justo.

Un histórico barrio judío reinventado

En lo alto de una colina cerca del centro de la ciudad se encuentra el castillo de Wawel, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y uno de los castillos más grandes de Polonia. Construido en la década de 1300, el castillo es famoso por sus numerosos estilos arquitectónicos, incluidos el medieval, el renacentista y el barroco.

En la parte superior, encontrarás impresionantes vistas de Cracovia, pero no te pierdas la estatua del dragón al pie del castillo, que lanza fuego cada dos minutos. El castillo en sí tiene un patio amplio y cinco atracciones diferentes, incluidos los apartamentos privados reales y la armería. Después de pasar unas horas explorando el castillo de Wawel, ve hacia el sur hasta el antiguo barrio judío, Kazimierz.

Cruce el puente hacia la Plaza de los Héroes del Ghetto, donde podrás ver el Monumento a las Sillas Vacías. Más de 70 sillas iluminadas representan no solo los muebles que se dejaron en el gueto judío durante la Segunda Guerra Mundial, sino también las miles de vidas judías que se perdieron durante la ocupación nazi.

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Para la cena, prueba el pierogi en Pierożki u Vincenta, un pequeño restaurante de colores brillantes cuyas paredes decoradas están inspiradas en Vincent Van Gogh.

Recordando el pasado

A poca distancia de Cracovia se encuentra el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, un destino que nunca se olvidará. Hoy, los dos campamentos conectados siguen siendo uno de los recordatorios más importantes de una historia oscura y devastadora, y un lugar especial donde los visitantes pueden presentar sus respetos a sus víctimas.

 escapada de fin de semana a Cracovia

Alternativamente, puedes comprar boletos directamente en la entrada y recorrer las exhibiciones por tu cuenta. El sitio puede estar muy concurrido, por lo que es mejor llegar temprano en la mañana o al final de la tarde para evitar grandes multitudes.

Si todavía tienes tiempo, la mina de sal de Wieliczka es una de las excursiones de un día más populares desde Cracovia y se puede combinar fácilmente con una visita a Auschwitz-Birkenau. El cavernoso laberinto de canales y cámaras se encuentra a cientos de pies debajo del suelo y cuenta la historia única de la mina, que solía usarse para extraer sal de mesa hasta 2007. ¡Es una experiencia verdaderamente única que vale la pena visitar!