Como si fuera una columna vertebral desplazada hacia el Oeste de Norteamérica, las Montañas Rocosas son de los lugares más visitados de EEUU y Canadá por su paisaje y naturaleza salvaje. En esta nueva entrada del blog, compartimos con ustedes un viaje por lo más genuino de estas montañas del lado canadiense, haciendo un recorrido por los lugares más hermosos y salvajes, acompañado de datos prácticos del viaje y fotos que hice durante mi visita a una de las zonas más hermosas de Canadá.

Como llegar a las montañas rocosas

Podemos llegar a las Rocosas por avión aterrizando en aeropuertos próximos como el de Calgary o Edmonton, y también podemos llegar por carretera en coche en los típicos autobuses de la empresa Greyhound. Pero, sin duda alguna, pienso que la mejor forma de llegar no es ni más ni menos que a través del mítico tren Transcanadiense, que varias veces a la semana hace una parada en la localidad de Jasper.

Que puedes ver

Aunque la cadena montañosa de las Rocosas es enorme, pienso que para pasar una o dos semanas en este paraíso es suficiente con visitar los parques nacionales de Banff y Jasper. Los dos son impresionantes y cuentan con unos paisajes espectaculares y una buena infraestructura para conocerlos.

El Parque Nacional de Banff

El Parque Nacional de Banff es el más concurrido de los dos, y no porque sea el más hermoso, sino porque simplemente es el que está mejor comunicado y el que dispone de más promoción y servicios. El parque está lleno de picos de mucha altitud, lagos glaciares y cascadas, por lo que la mejor opción es hacerse con un mapa en una de sus oficinas de turismo y plantearse la ruta en función de los gustos de cada uno.

Uno de los imprescindibles de este parque son los Lagos Louise y Moraine, y os puedo asegurar que vale la pena pasar el día paseando a su alrededor. Sin duda es un lugar único para disfrutar de los paisajes de las Rocosas.

Parque Nacional Jasper

Si lo que buscas es aún más naturaleza y una reducción muy considerable del número de turistas, recomiendo sin duda alguna el Parque Nacional de Jasper. El Lago Maligne, el Cañón del Maligne, las Athabasca Falls, el Lago Pyramid o Edith Cavellson lugares imprescindibles dentro del parque.

La Carretera de los Glaciares

La carretera que une las localidades de Jasper y Banff, y que discurre íntegramente por los dos parques nacionales, se considera una de las carreteras más hermosas del mundo, y la verdad es que no es para menos. Son más de 200 km realmente impresionantes, atravesando bosques, cañones de ríos, cascadas y hasta pasarás muy cerca del Glaciar de Athabasca.

Una ruta para hacer con calma, disfrutando de conducir y de los paisajes, aunque vigilando los animales que se nos cruzan y el combustible, ya que sólo hay una gasolinera en todo el recorrido. Una cosa a tener en cuenta al conducir por los parques nacionales de Canadá es la necesidad de comprar un pase para cruzarlos. Puede ser diario, pero si vamos a estar varios días compensa comprar el pase anual (136$, unos 96€).

Donde dormir

Si disfrutás del camping estás de suerte, ya que hay muchísimos, hasta en zonas muy aisladas. Si lo que queremos es pasar la noche en una cama la cosa se complica, especialmente en temporada alta, ya que hay cierta escasez y los precios aumentan mucho. De todas formas, podemos dormir en una habitación sin dejarnos una buena cantidad de dinero.