Llevas meses hablando de tu año fuera y por fin ha llegado el momento de coger el avión a Salamanca, España. Pero, ¿qué te espera cuando llegues allí? Sigue algunas de las sugerencias que te ofrecemos a continuación para aprender qué hacer cuando se estudia en Salamanca.

Qué hacer cuando se estudia en Salamanca

Si vas a estudiar en Salamanca, te esperan al menos nueve meses allí, así que sigue leyendo para descubrir qué hacer cuando se estudia en Salamanca.

Septiembre – Feria

Salamanca comienza el curso académico con una explosión (literalmente, con un espectáculo de fuegos artificiales) al celebrar su feria anual en honor a la Virgen de la Vega. Esta celebración, de una semana de duración, tiene lugar en la segunda semana de septiembre y consiste en una gran cantidad de puestos de comida y bebida, conciertos en la Plaza Mayor por la noche y salmantinos vestidos a la usanza tradicional que animan la ciudad con actuaciones.

La feria es la oportunidad perfecta para socializar en una cálida tarde de septiembre con los nuevos amigos Erasmus. Disfruta de una caña/jarra de cerveza de limón o de un tinto de verano, una agradable bebida refrescante similar a la sangría pero sin la fruta.

Qué hacer cuando se estudia en Salamanca

Octubre – Noche en la Plaza

Octubre en Salamanca es muy diferente a muchos lugares. Un fin de semana hace 25 grados y estás tomando una cerveza en una terraza, y ese lunes te cuestionas si es necesaria una bufanda para el paseo matutino a la universidad.

Las hojas parecen cambiar de verde a rojo de la noche a la mañana y, oye, se acabó el verano. Así que aprovecha antes de que se acabe para pasar una tarde en la Plaza Mayor. La Plaza es el elemento central de Salamanca y merece su reputación como una de las más bellas de España. Durante el día es impresionante, pero por la noche se transforma en otra cosa.

Noviembre – Churros

Noviembre significa que se acerca el invierno, incluso en Salamanca. A pesar de que los amigos pensaban que volvería de mi año en el extranjero con un tono de piel totalmente diferente, la realidad es que los meses de invierno son fríos. El descenso de las temperaturas sólo puede significar una cosa: churros.

Diciembre – Nochevieja

¿No has oído hablar de Nochevieja? Lo harás. Apunta el 14 de diciembre en tu agenda porque, aunque no sea conocido a nivel mundial, en España la gente viaja desde ciudades de todo el país para asistir a este renombrado evento. La Nochevieja consiste en que miles de personas llenan la Plaza Mayor por la noche para hacer la cuenta atrás hasta la medianoche.

Es una buena idea tomarse una o dos copas en casa antes, ya que está prohibido beber en la calle y el alcohol que se introduzca en la Plaza le será retirado.

Enero – Paseo por el río

Una vez de vuelta, enero se traduce como el mes de los exámenes. Los exámenes en invierno nunca son divertidos, sobre todo cuando tienes que repasar en bibliotecas con poca calefacción y empiezas a depender de numerosos cafés con leche al día para mantener la temperatura corporal y la moral alta. Una forma de alegrar las largas jornadas de revisión es dar un paseo junto al río.

Empieza por cruzar el Puente Romano, el puente más antiguo que cruza el río Tormes y que además es el único puente peatonal. Hay un camino a lo largo de ambas orillas del río por el que puedes pasear y contemplar las vistas de la magnífica catedral mientras miras hacia la ciudad.

Febrero – Casa de Lis

Una forma encantadora de pasar unas horas en el interior es la Casa de Lis, el museo art nouveau de Salamanca. El edificio en sí es una obra de arte, con una elaborada fachada de cristal decorativa frente al río.

Marzo – Barrio del Oeste/ Marcha del Día Internacional de la Mujer

Es el mes perfecto para pasear por el Barrio del Oeste o para participar en la Marcha del Día Internacional de la Mujer. Cuando el sol empiece a brillar, acércate al barrio de arte callejero de Salamanca y pasea por sus numerosas calles llenas de vida y color. Es el lugar perfecto para hacer una foto de perfil o de Instagram si quieres mejorar tu presencia en las redes sociales durante el año en el extranjero.

Abril – Ve a ver una procesión de Semana Santa

La Semana Santa se celebra en toda España con procesiones y ceremonias religiosas que difieren según el carácter de la ciudad. Salamanca ofrece una versión más austera de la Semana Santa, con música sombría y participantes ataviados con trajes que guardan un desafortunado parecido con las túnicas y sombreros generalmente asociados al KKK.

Mayo – Pedalos & Bikes

Aunque mayo es época de exámenes para muchos, no significa que no se pueda pasar una o dos horas aprovechando el aire libre cuando las temperaturas empiezan a mejorar seriamente. Reúne a algunos amigos y alquila una barca a pedales junto al río. Te costará 15 euros por embarcación, que dividido entre cuatro es sin duda un buen precio para una hora de diversión a pedales mientras disfrutas de las hermosas vistas de Salamanca desde abajo mientras pedaleas por las tranquilas aguas del Tormes.

Junio – Piscina

Las sofocantes temperaturas que acompañan a la llegada de junio hacen que sea el mes perfecto para bajar a una de las muchas piscinas de Salamanca. La mayoría de las piscinas al aire libre sólo abren en junio (busque en Internet las fechas concretas), pero aunque hay algunas, la piscina de San José es la que más destaca. Con vistas a la catedral y una gran piscina rodeada de tumbonas y una cafetería que vende bebidas frías y helados, no hay mejor manera de escapar del calor de 35 grados.

Y ahí lo tienes, una guía mes a mes para explorar la «ciudad dorada». Toma todas las sugerencias que desees y, con suerte, alguna o todas ellas te ayudarán a compartir las joyas ocultas que ofrece Salamanca.